miércoles, 18 de febrero de 2009

19 de Febrero.

Para la mayoría de las personas, un día como cualquier otro, para algunos es día de guardar de luto, otros posiblemente relacionan la fecha con algún acontecimiento relevante en sus vidas como el día en el que se tatuaron la nalga, por ejemplo y para otros es un cumpleaños y este grupo de personas pertenezco yo.

Diescinueve. Puedo deprimirme porque este será el último año en el que pondré el número uno antes que cualquier otra cifra pero no lo haré aunque se está cerrando la serie numérica de los "diez" y comienza la de los "veintitantos". Qué sombríos pueden ser los cumpleaños para muchos, yo digo que cada día somos más viejos y si lo vemos con cierta lógica los cumpleaños son simplemente para llevar una cuenta pero no es como que en el mero cumpleaños salga una arruga nueva; éstas llegan cualquier día, al igual que la celulitis, las canas, lo cascarrabias y la melancolía.

Existimos personajes antipáticos que no reparan en que esparcen esta fastidiosa característica entre toda la gente y con más fuerza en los cumpleaños.Me molestaban los cumpleaños porque me la pasé terriblemente en los últimos dos pero he madurado, he cambiado y ya no siento así, simplemente, me dejaré querer. ¿Por qué voy a quitarle el entusiasmo a mis padres que hace diescinueve años me concibieron con tanta alegría? Supongo que cuando tenga mis hijos yo estaré sumergida en un estado de felicidad por ello; imagino que el día que tenga un hijo lloraré de la alegría y esa alegría durará hasta el día de mi muerte, supongo, al menos así parece ser con todas las personas que conozco, padres de familia que aman a sus hijos.

¿De qué me quejo? Recibo abrazos, frases positivas, comida, regalos y mucho amor, ¿para qué mantener una actitud de misantropía?, además considero que al decir cosas como "detesto mi cumpleaños" se llama más la atención siendo este comentario contraproducente, por otro lado, en el mayor de los casos, es sólo para llamar más la atención, así que yo disfrutaré de las cosas positivas que trae consigo ser más viejo y permitiré que el amor entre en mí -en forma de muchos regalos-.

Y bueno, a continuación unas fotos mías de hace tres años porque no conservo archivo de fotografías que sean del 2005 hacia atrás, al menos no en donde salga yo solitita.

2006

2007

2008/2009
No he cambiado.

Así que... feliz cumpleaños a mí; a ver cuánto les duro.



3 comentarios:

Anónimo dijo...

Sí, los cumpleaños son como el fenómeno emo: están los emos y los anti-emos. Los anti-emos solo les acrecentan la importancia a los emos. En fin, un muy felíz cunpliaños le deso, Martha. :) :)

Falocampsis dijo...

Eres una genio. Stephen Hawking te besaría si pudiera mover sus labiecitos ingleses. Yo te besaría si te tuviera frente a mí.

Me agrada bastante tu reflexión sobre los cumpleaños, en especial la que me escribistesss con tinta sacada de tus ojos. Sin duda me alegra que tomes una visión no amargosa respecto a los cumpleaños y además me la embarras a mí también.

Tiban dijo...

igualitos mis calcetines (la verdad no)