martes, 3 de febrero de 2009

Me quiero drogar antes de mi recital de piano. Parte I y posiblemente sin Parte II.

Pues sí, después de haber terminado una de las temporadas de mi vida -que pueden encontrar en Vip's o Sanborn's a noventa pesos en paquete especial de esos que dicen: "Compra ésta y llévate la primer temporada de "Fuego en la Sangre" por cinco pesos adicionales-, que por cierto, fue bastante patética y llena de porno, decidí entrar a un diplomado de música ya que mis planes de estudiar la carrera fuera de la ciudad se vieron ponchados por un par de padres imprudentes -que no son los míos- y por la cobardía que me caracteriza la mayor parte del tiempo.

Como me tomaría el año, pensé que sería una buena idea tomar clases de música ya que, al quedarme en la ciudad, tenía planeado estudiar la carrera aquí mismo, ya quedarme definitivamente, pero cuál sería mi sorpresa que me pillo a mí misma teniendo ganas de irme otra vez, a lo que mis rubios padres dijeron *rolleyes*, sí, dijeron eso y luego hicieron el gesto. Pues mis planes de terminar el diplomado de tres años se verán suspendidos y este es el último semestre, peeeeeero, aún así debo hacer acto de presencia en el recital y yo, con el pánico escénico que se apodera de mí, temo equivocarme mientras participo y lo peor no es eso si no que las piezas que tocaré no son para nada "lucidoras" los alumnos de prepa, licenciatura y los maestros muy posiblemente sonoricen un Pft a lo que yo diré Putuajjgh y esa es la onomatopeya que sale cuando vomito.

Mi plan malévolo es fumarme un poquito de marihuana y así irme -me encantaría poder llevarlo a cabo pero no quiero que me castiguen de por vida- pero como soy una buena hija que no gusta de decepcionar a sus padres que en realidad no deben temer porque al fumarme algo de marihuana seré un ser bieen apasible y estúpido por cuatro o cinco horas, pues no lo haré. Así que el plan B se aplicará y éste consta de autocontrol y de imaginarme a la gente en tanga, lo cual, muy seguramente me cagará de risa cuando termine de tocar -espero, con pocos errores-.


1 comentario:

Anónimo dijo...

La primera vez que toqué en público, éste recibió un decoroso insulto de mi parte. Sonamos bien, nos relajamos.

¿Qué pasó contigo?

PS: Un yeah por los dos últimos artículos.