miércoles, 13 de mayo de 2009

No wera.

No sé por qué pero hay veces en las que llego a pensar en gente que puede llegar a escuchar la misma música que yo y ya sé que la música es para todos y que quien quiera que sea, en donde esté, tiene derecho a disfrutar de la música porque es una extensión del ser humano en una de las formas más complejas que existen, sin embargo, me irrita cuando una persona que no es de mi agrado escucha alguna canción, cantante o grupo que yo disfruto y quisiera que la música se les fuera privada.

Soy una egoísta, lo sé pero es que hay veces en la que ese gusto, por las sensaciones que provoca en mí, es sagrado para mí y como la música conecta a veces me siento sucia por tener una conexión con esas personas. Soy muy cuidadosa de mostrar música que me gusta, no la comparto con cualquier persona, especialmente cuando tienen algo especial para mí y pues claro que es posible que la conozcan por otros medios pero el hecho de que la conozcan por mí o que ese encuentro tenga un vínculo conmigo me hace sentir ultrajada.

Me pongo a pensar en todos los artistas detrás de las figuras que admiro o simplemente los artistas que admiro y pienso que soy terrible e injusta porque posiblemente puedo hacer que su mensaje llegue a más oídos pero no puedo evitar enaltecer todo aquello que me brinda paz y siento que hay gente terrible que no merece disfrutar de ciertos pequeños placeres, que tiene que ganárselos. Maldita sea, soy horrible.

1 comentario:

Falocampsis dijo...

Nah, nada más chiflada. El que alguien escuche la misma música que tú no crea una conexión pero sí hace más chidas algunas conexiones ya existentes... como nosotros, que vamos a ver a Café Tacvba.